lunes, 9 de marzo de 2009

Del origen de mi nombre…


Existe en la sociedad mexicana una eterna aspiración al cambio de condiciones, la cual se advierte, incluso, en el nombre de un hijo. El significado de tal o cual nombre representa los anhelos máximos de un padre hacia un hijo. No sé que habrá consumido mi padre para pensar que algún día su primogénito alcanzaría dos metros de altura, tez blanca y ojos verdes, igual a un verdadero vikingo, cual reencarnación de Erik el rojo.
Mi nombre proviene de Wotan, en sajón antiguo, que deriva del verbo vada, andar, y según la mitología escandinava soy el padre de todos los dioses, como Zeus en la mitología griega. El merito proviene de haber eliminado a los titanes, quienes controlaban al mundo, y haber sacrificado un ojo para la obtención de la sabiduría eterna.
Si bien no he creado el mundo, dispongo de él y lo gobierno desde el Valhala. En mis hombros se encuentra mis dos cuervos, Hugin y Munin, Espíritu y Entendimiento respectivamente, quienes vigilan y oyen todo lo que pasa en el mundo. A mis pies descansan Geri y Freki, dos lobos que comen todas las ofrendas hechas a mi persona.
Pensándolo bien, creo que algún día mi hijo se llamará Thor…

2 comentarios:

  1. Pero está muy padre el origen de tu nombre y la verdad que padre que le dedicó tiempo tu padre a buscarte uno original.

    Es bueno aveces no ser del montón jiji...

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  2. Tu primer hijo de llamará Thor y si llegas a tener otro hijo, no dudes en ponerle Loki. Nada más cuida que este último no sea un desastre, por aquello de que llegue a hacer honor a su nombre, jeje.

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