
Una vez más los pumas de la Universidad Nacional están de nuevo en la final de futbol de la liga nacional. Como universitarios nos sentimos orgullosos, como aficionados es mucho más que alegría y felicidad. Añoramos aquel gran año de 2004 cuando nuestro equipo fue bicampeón y gana la Copa Teresa Herrera contra el Real Madrid, en el mismísimo Santiago Bernabéu. Ha quedado ya atrás la tristeza de la derrota frente a los potros del Atlante hace ya un año y es momento de mirar hacia adelante y dar todo en la cancha contra un buen equipo de los tuzos del Pachuca. Vamos por la sexta estrella, por el sexto campeonato. Sumar un trofeo más a los ganados por Hugo Sánchez, el “Tuca” Ferreti y Cabinho, en la temporada 76-77, 80-81 y 90-91.
Cantemos una y mil veces el famoso Goya, originado allá por la década de los 40 cuando los estudiantes de la preparatoria se las ingeniaban para negociar con los encargados de los cines aledaños a la prepa en particular al Río, el Venus y el Goya que estaba cercanos a la Hemeroteca Nacional. Cuando se buscaba irse de pinta al cine, se gritaba ¡GOYA! ¡GOYA!. Tiempo después, se le agregaron las palabras ¡CACHÚN, CACHÚN! ¡RA, RA! que al decir de los conocedores de esa época, aludían a que una chica había accedido a acompañarles al cine.
Quien allá ido al estadio, y quien en verdad sienta que su corazón azul y su piel dorada es sabrá que un Goya hace temblar a los graderíos y se insta al equipo a dejar sobre el campo la vida misma si fuera necesario para lograr una victoria para la Universidad.
Cantemos una y mil veces el famoso Goya, originado allá por la década de los 40 cuando los estudiantes de la preparatoria se las ingeniaban para negociar con los encargados de los cines aledaños a la prepa en particular al Río, el Venus y el Goya que estaba cercanos a la Hemeroteca Nacional. Cuando se buscaba irse de pinta al cine, se gritaba ¡GOYA! ¡GOYA!. Tiempo después, se le agregaron las palabras ¡CACHÚN, CACHÚN! ¡RA, RA! que al decir de los conocedores de esa época, aludían a que una chica había accedido a acompañarles al cine.
Quien allá ido al estadio, y quien en verdad sienta que su corazón azul y su piel dorada es sabrá que un Goya hace temblar a los graderíos y se insta al equipo a dejar sobre el campo la vida misma si fuera necesario para lograr una victoria para la Universidad.
